Me gusta el baño de mi departamento. Es obscuro, no tiene ventanas. Y gracias a un buen sistema de ventilación no tiene olores.
Me gusta porque es obscuro, porque no veo nada (o quizá todo), solo siento el sonido del agua, y mi piel se estremece con el agua tibia que recorre mi cuerpo. Amo todo eso. Y me hace sentir extrañamente feliz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario