Abrí la puerta, salí al pasillo , me arreglé el bolso, giré la cabeza y todo mi cuerpo quedo paralizado al ver la escena, mis ojos se abrieron, en una milesima de segundo mis mejillas ya estaban rojas, de rabia y vergüenza mi cara reflejaba asombro, horror,y espanto. Todos mis sentidos estaban clavados en él. En aquel estúpido y atractivo hombre que me miraba, al otro lado del pasillo. Toda mi felicidad se desvaneció y todo la grasa y la "guata" que pensé había perdido apareció nuevamente, fueron los 3 segundos mas largos de mi vida, ¡¿que hacía ese maldito individuo en mi casa?! ¿porque debía yo sentirme mal en mi propia casa?!, odié esa sensación. Sabia que inevitablemente llegaría este día, solo espero no volver a toparme lo más en mi casa, no es justo. Si yo supiera que voy a causar problemas en algún sitio, simplemente no voy
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